Recordemos que los Templarios y su Orden, realizaron una gran labor en defensa de todos los Cristianos. Y cómo fueron traicionados por los mismos a quienes habían ayudado.
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En 1314, moría en la hoguera Jacques de Molay, último Gran Maestre
Templario.
-....Antes de ser quemado frente a la Catedral de Notre Dame, Jacques de
Molay lanzó una maldición contra Felipe IV y Clemente V: "¡Dios vengará
nuestra muerte, y ambos estaréis muertos antes de un año!".
Según datos históricos, ambos fallecieron exactamente un año
después.----
Fundada a fines de 1110, la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón, también conocida como la Orden del Temple, fue una poderosa orden militar cristiana de la Edad Media.
Se funda tras la Primera Cruzada (15 de agosto 1096- 15 julio 1099), también se barajan otras fechas de la fundación de la Orden, como los años 1118-19, donde HUGUES DE PAYNS (un caballero noble francés de Champaña) se une a ocho caballeros más, con el objetivo de proteger a los peregrinos en Tierra Santa.
Los fundadores, que estarán en Jerusalén 9 años, son:
Hugo de Payns
Godofredo de Saint-Omer
Godofredo Bisol
Payén de Mont-Didier
Archembaud de Saint Aignant
Gondemar
Andrés de Montbard
Hugo de Champagne
Jacques de Rossal
Los 9 caballeros se presentan ante Balduino II (rey del reino de Jerusalén, que gobernó de 1118 a 1131), que les entrega su palacio, la antigua mezquita de Aqsa en el Templo del Monte de Jerusalén, para que lo usaran a modo de sede. El edificio se conocía comúnmente como "El templo de Salomón",
por lo que a la Hermandad pronto se la empezó a llamar "La Orden de los
Caballeros del Templo de Salomón", o simplemente "Templarios".
Desde entonces también pasan a denominarse o a conocerse como los POBRES CABALLEROS DE CRISTO DEL TEMPLO DE SALOMÓN, porque entre otros votos, juraron votos monásticos, incluido el de pobreza, y cuyos miembros vivían juntos según un código de conducta establecido.
En el Concilio de Troyes (13 enero de 1129), bajo el pontificado de Honorio II, se reconoce oficialmente la orden y se aprueba su regla primitiva. Inicialmente estaba compuesta por 72 capítulos. Esta regla, se cree que fue redactada o inspirada por Bernardo de Claraval. Posteriormente, se van a ir añadiendo artículos, llegando a tener unos 678, lo que obligará a redactar versiones reducidas, traducidas a lenguas vulgares.
El 24 de abril de 1147, el Papa Eugenio III aprobó que llevaran una cruz de paño rojo, sobre sus capas blancas y también en sus estandartes, y que simbolizaba el martirio de Cristo. La cruz estaba colocada en su manto sobre el hombro izquierdo, encima del corazón....
Recopilación de los últimos símbolos y mensajes recibidos:
los SÍMBOLOS del HOMBRE
También les digo que quién sienta los símbolos, tanto éstos como otros que puedan estar en este blog, pueden imprimirlos al tamaño que necesiten y llevarlos encima o fijarlo en lugares visibles de su casa, en ventanas, en espejos, en la pared, en libretas, en la cartera, en libros, etc. También los pueden plastificar y les resistirán más tiempo.
Los símbolos también son códigos activadores, además de que te sincronizan y sintonizan con lo que quieren decir, con sus frecuencias, con sus significados internos, sus significados y ajustes cuantico cósmicos, abriendo las barreras de todo bloqueo, y generando activación, protección y sintonía/sincronía con el poder y la fuente allí fijada o plasmada.
Son energía y te sintonizan o sincronizan con ella misma, con su significado y poder.
Y si uno mismo logra sintonizarse y sincronizarse, se convierte a su poder, se llena y entra en él, lo es, elevándose a su vibración y frecuencia.
El poder de los símbolos o códigos, que pueden ser números, palabras, frases, colores, formas, energías, olores, sonidos, etc, activan nuestros sentidos y nuestras conexiones a todos estos reinos y vibración, como si fuera un salto cuántico que se produce al "conectar" con su frecuencia portada, o puerta atómico cuántica.
Así que les recomiendo tratar de sentir y sintonizarse con estos (u otros) símbolos y códigos cuántico crísticos, para que les eleven y les porten a sus frecuencias, dotándoles de la apertura de su poder para su propio bien, el bien común de la humanidad, del planeta y de todas nuestras realidades.